martes, 23 de septiembre de 2008

Zanjas de infiltración

Las zanjas de infiltración son un tipo de obras alternativas de drenaje urbano, usadas para captar parcial o totalmente el escurrimiento superficial generado por una tormenta. El fin es disminuir el caudal máximo y volumen total de escorrentía, recargar la napa subterránea y mejorar la calidad del efluente.

Son excavaciones largas y angostas, de profundidad del orden de 1 a 3 metros, las cuales deben estar cubiertas de una malla geotextil y rellenas con suelo poroso.

El funcionamiento es bien simple, primero ingresa el agua a través de la superficie o desde redes de conducto, luego ésta se almacena temporalmente en su interior para posteriormente ser evacuada a través de las paredes y fondo de la zanja mediante infiltración.

Una de las ventajas del uso de zanjas es su facilidad para integrarse a la estructura urbana, debido a que solo comprometen una franja angosta de superficie y son poco visibles. Igualmente, son obras de bajo costo y de fácil puesta en marcha.



Las desventajas de este sistema pueden ser los problemas de colmatación que pudiesen presentarse, al retener las partículas finas presentes en el agua. Este inconveniente puede ser reducido si el agua de la tormenta se filtra antes de entrar a la zanja, lo que se podría lograr poniendo áreas verdes alrededor de la zanja, por ejemplo. Además, es recomendable una mantención durante la vida útil de la obra.

El uso recomendado de este tipo de obras es en áreas residenciales, donde el agua lluvia tiene una baja concentración de sedimentos, aceites y residuos peligrosos con el fin de evitar la contaminación de la napa subterránea. Ejemplos de lugares de utilización son: pasajes, bandejones centrales de calles, fondos de patios, bordes de estacionamientos y lugares similares.



Hay tres tipos básicos de diseño: zanjas de infiltración completa, parcial e inicial. Las de infiltración completa, se diseñan para almacenar todo el volumen de escurrimiento superficial generado por la tormenta de diseño predefinido. Las de infiltración parcial, se diseñan para que parte del volumen de escorrentía se evacúe hacia otros elementos o hacia el sistema de drenaje convencional. Las de infiltración inicial, tienen como objetivo retirar del flujo superficial, sólo la primera parte de la tormenta, con el fin de mejorar la calidad del agua. El volumen de almacenamiento permite guardar el flujo de los primeros 10 a 15 mm de la tormenta de diseño.

El periodo de retorno de la lluvia de diseño se considera 5 años si hacia aguas abajo del lugar existe una red de drenaje desarrollada, o 10 años si la condición anterior no se cumple.


Astrid Pérez
Alfonso Anabalón